miércoles

Bego y Nacho. Una boda navarra entre viñedos


Tenía muchas ganas de enseñaros esta boda tan especial. Hay novios que prefieren ajustarse a los esquemas y protocolos clásicos. Otros se salen de lo corriente. En este grupo están Begoña y Nacho. Me llamaron para saber si hacía reportajes fuera de Madrid. Querían que fotografíara su 'gran día' en Navarra. Una breve conversación por teléfono y ya estaba todo cerrado pero tampoco me dieron demasiados detalles. Esta vez me dejé sorprender. Lo primero que vi al llegar a su casa fue este vestido espectacular. Ya intuí que iba a ser una boda especial, y no me equivocaba.


Lo segundo que vi fue a ella, a la bellísima Begoña, una especie de Sharon Stone a la española. Sonrisa perenne y brillo en la mirada.


Y me sorprendió cuando, ya vestida y arreglada, me dijo: "Ahora llega Nacho" ¿¿Cómo?? ¿el novio va  a ver a la novia antes de la ceremonia? En Estados Unidos es una práctica bastante común. Lo llaman First Look y cada día gana más adeptos, pero tengo que reconocer que en España era la primera vez que lo veía. Begoña y Nacho son padres de dos niños y les pareció más natural hacerlo de esta manera.Y yo, encantada. ¿Por qué no?


Su encuentro fue maravilloso: lleno de miradas cómplices y de gestos de amor. Y además me llevé la cuarta sorpresa porque, si ya teníamos a la Sharon Stone española, ¡resulta que se casaba con el doble de George Clooney!


Y así, del brazo y bajo un sol de justicia, salieron juntos hacia su nueva aventura...


El lugar elegido para sellar ese compromiso fueron las Bodegas Castillo de Monjardín, situadas a los pies de los Pirineos, próximas a la frontera francesa, entre viñedos y amplios jardines. Un lugar absolutamente recomendable. Me encantó.


La ceremonia fue divertida y entrañable. Decidieron casarse con sus hijos en brazos, lo que provocó algunas carcajadas cuando, en el intercambio de anillos, no tenían suficientes manos entre niños, alianzas y chupetes. Divertidísimo. 


 Al terminar la ceremonia querían celebrarlo inmediatamente con sus amigos y familiares. Nada de fotos posadas. ¡Así me gusta!.


La amplia zona ajardinada donde se sirvió el cocktail era un auténtico mirador al Valle de San Esteban, un lugar privilegiado donde probar los productos de la tierra y brindar con un buen vino.


No me digáis que no son guapos...


Risas, risas y más risas. Y mucho amor. Así podría describirse esta boda entre viñedos.


La celebraron por la mañana, pero no por ello se iban a quedar sin baile...

1, 2, 3... ¡que suene la música!

 Ella y él, acompañados por todos sus seres queridos y al mismo tiempo solos en la pista de baile... momentos en los que el tiempo se para.


Y espero que sigan así siempre. Ojalá que el mundo estuviera más lleno de amor.


2 comentarios:

  1. Una coppia bellissima Ruth! E tu con le tue immagini spettacolari e con le tue parole hai raccontato in modo magico il loro giorno. Brava! Me encanta mucho ;-) Gabriella

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  2. Grazie di cuore, Gabriella! Me encanta que te encante! ;-)

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